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✍️ Escrito por Equipo Médico Santa María Fisiomedic | Tiempo de lectura: 7 min
¿Te han recomendado usar bastón o andador y no sabes si realmente lo necesitas? Muchas personas mayores creen que usar un apoyo es señal de debilidad, pero en realidad puede ser la herramienta que te mantenga activo y seguro. El problema no es usarlo, sino usarlo mal o depender de él cuando ya no lo necesitas. En este artículo te explicamos cuándo usar bastón, cuándo andador y cuándo ninguno, y cómo evitar que estos apoyos se conviertan en una dependencia.
¿Por qué algunos adultos mayores necesitan un apoyo para caminar?
A medida que pasan los años, los músculos se debilitan, el equilibrio empeora y los huesos se vuelven más frágiles. Esto hace que muchas personas mayores pierdan confianza al caminar y tengan miedo a caerse. Y ese miedo es real: una caída en un adulto mayor puede significar una fractura de cadera, una hospitalización y una pérdida de independencia.
El bastón o el andador no son para personas «débiles». Son herramientas que permiten a muchas personas mayores seguir caminando con seguridad, salir a la calle y mantener su vida activa. La ciencia ha demostrado que el uso adecuado de una ayuda técnica mejora la movilidad, reduce el miedo a caerse y retrasa la pérdida de funcionalidad.
Pero también se ha demostrado que el uso prolongado o inadecuado de estos apoyos puede generar dependencia. Un estudio encontró que las personas que usan una ayuda para caminar durante más de 5 años tienen muchas más probabilidades de no poder caminar sin ella, en comparación con quienes la usan por menos de 2 años. La clave está en usarla cuando se necesita, y en retirarla cuando el cuerpo ya no la requiere.
En la Clínica Santa María Fisiomedic, realizamos una evaluación dinámica de la marcha para determinar si necesitas un apoyo y cuál es el más adecuado para ti.
Bastón: cuándo usarlo y cuándo no
El bastón es la ayuda para caminar más común y también la más versátil. Es ligero, fácil de usar y puede marcar una gran diferencia en la seguridad al caminar.
¿Cuándo usar un bastón?
- Dolor leve en una pierna o cadera: El bastón descarga peso en la pierna afectada y reduce el dolor.
- Problemas de equilibrio leves: Si te sientes un poco inestable, un bastón te da un punto de apoyo extra.
- Dificultad para caminar en superficies irregulares: El bastón te da estabilidad en terrenos con desniveles.
- Pérdida de fuerza en una pierna: Por ejemplo, después de una fractura o una cirugía.
¿Cuándo NO usar un bastón?
- Problemas de equilibrio severos: Si te tambaleas al caminar, un bastón puede no ser suficiente.
- Debilidad en ambas piernas: El bastón solo descarga peso en una pierna. Si ambas están débiles, es mejor un andador.
- Fracturas o cirugías recientes: Si el médico te ha indicado que no apoyes peso en una pierna, un bastón no es suficiente.
Un estudio con 160 adultos mayores encontró que la capacidad de equilibrio y el estado de ánimo depresivo son los principales factores asociados al uso del bastón. Las personas con menos equilibrio y con más síntomas depresivos tienden a usar más el bastón, lo que sugiere que a veces el apoyo se usa por miedo más que por necesidad real.
En nuestra clínica, la evaluación postural y la evaluación dinámica osteomuscular nos permiten saber si un bastón es adecuado para ti o si necesitas otro tipo de apoyo.
Andador: cuándo usarlo y cuándo no
El andador ofrece una base de apoyo más amplia que el bastón. Es la opción recomendada para personas con problemas de equilibrio más serios o con debilidad en ambas piernas.
¿Cuándo usar un andador?
- Problemas de equilibrio moderados o severos: El andador te da estabilidad en los cuatro puntos de apoyo.
- Debilidad en ambas piernas: El andador te permite descargar peso en ambos brazos, aliviando las piernas.
- Fractura o cirugía reciente: Si no puedes apoyar peso en una pierna, un andador te da la estabilidad que necesitas.
- Miedo intenso a caerse: El andador da más confianza que un bastón.
¿Cuándo NO usar un andador?
- Si puedes caminar sin él con seguridad: Usar un andador cuando no lo necesitas puede debilitar los músculos y generar dependencia.
- En espacios pequeños o con escaleras: El andador es voluminoso y puede ser un obstáculo.
- Si tus brazos están débiles: El andador requiere fuerza en los brazos para levantarlo y moverlo.
La evidencia científica muestra que los andadores proporcionan una base de apoyo más amplia para pacientes con mal equilibrio o debilidad bilateral de extremidades inferiores. Los andadores con ruedas (rollators) pueden ser utilizados por individuos con mayor funcionalidad que no necesitan descargar completamente el peso.
Sin embargo, los estudios también advierten que el uso innecesario de un andador puede promover la dependencia. Si el cuerpo no necesita el apoyo, lo mejor es no usarlo.
En la Clínica Santa María Fisiomedic, la terapia física integral y la kinesioterapia están diseñadas para fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio, para que puedas prescindir del andador lo antes posible.
¿Cómo saber si necesito un apoyo y cuál?
La decisión de usar bastón, andador o ninguno no debe tomarse a la ligera. Un apoyo mal elegido puede empeorar el problema, aumentar el riesgo de caídas o generar dependencia. Lo mejor es que un profesional evalúe tu caso.
Un estudio longitudinal de 2 años con 179 adultos mayores encontró que las personas que necesitaron una ayuda para caminar después de dos años tenían una fuerza reducida en los extensores de la rodilla. Esto significa que la debilidad muscular es un predictor clave de la necesidad de un apoyo.
Por eso, antes de decidir, es importante evaluar:
- Fuerza muscular: ¿Tienes fuerza en las piernas para caminar sin apoyo?
- Equilibrio: ¿Puedes mantenerte de pie sobre una pierna durante 5-10 segundos?
- Confianza: ¿Tienes miedo a caerte al caminar?
- Dolor: ¿Caminar te duele?
- Entorno: ¿Caminas en espacios amplios o con obstáculos?
En nuestra clínica, realizamos una evaluación postural y una evaluación dinámica de la marcha para determinar el apoyo más adecuado para cada persona.
El peligro de la dependencia: cómo evitar que el apoyo se convierta en un problema
El bastón o el andador son herramientas, no condenas. El problema no es usarlos, sino usarlos cuando ya no los necesitas. Cuando una persona mayor usa un apoyo durante mucho tiempo sin necesidad real, los músculos se debilitan, el equilibrio empeora y la dependencia aumenta.
Un estudio reciente mostró que el uso continuo de ayudas para caminar durante más de 5 años se asocia con una mayor dependencia funcional. Las personas que usan un apoyo durante mucho tiempo tienden a perder la capacidad de caminar sin él.
Además, muchas personas mayores dudan en usar un apoyo por miedo a parecer dependientes, y esa reticencia puede llevar a una disminución de la movilidad y a un mayor riesgo de caídas. El miedo a la dependencia puede ser una barrera para usar un apoyo que realmente necesitan.
La clave está en encontrar el equilibrio: usar el apoyo cuando se necesita y trabajar para fortalecer el cuerpo y poder prescindir de él cuando sea posible.
Ejercicios para fortalecer las piernas y mejorar el equilibrio
La mejor forma de evitar la dependencia de un apoyo es fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio. Estos ejercicios son seguros y efectivos para la mayoría de las personas mayores:
1. Elevación de talones
De pie, con apoyo en la pared o en una silla, levántate sobre las puntas de los pies y baja lentamente. Fortalece los gemelos.
2. Sentadillas con apoyo
Con la espalda apoyada en la pared, baja el cuerpo como si fueras a sentarte, pero sin llegar a sentarte. Fortalece los cuádriceps y los glúteos.
3. Equilibrio sobre una pierna
Párate sobre una pierna durante 10 segundos, apoyándote en una silla si lo necesitas. Cambia de pierna. Mejora el equilibrio.
4. Marcha en el lugar
Levanta las rodillas alternadamente como si caminaras sin avanzar. Mejora la coordinación y la fuerza.
La terapia física para el adulto mayor incluye estos ejercicios adaptados a las necesidades de cada persona.
Preguntas frecuentes sobre bastones y andadores
¿Usar bastón o andador me vuelve dependiente? No necesariamente. La dependencia ocurre cuando usas el apoyo sin necesidad real y dejas de moverte. Si usas el apoyo cuando lo necesitas y trabajas para fortalecer tus músculos, puedes evitar la dependencia.
¿Cómo sé si necesito un apoyo? Si caminar te da miedo, si te tambaleas, si sientes dolor al caminar o si has tenido caídas recientes, es recomendable que un profesional evalúe tu caso.
¿Es mejor el bastón o el andador? Depende. El bastón es mejor para problemas leves de equilibrio o dolor en una pierna. El andador es mejor para problemas de equilibrio más serios o debilidad en ambas piernas.
¿Puedo dejar de usar el apoyo si ya no me duele? Sí, pero gradualmente. No dejes de usarlo de golpe. Ve reduciendo el tiempo de uso y fortaleciendo los músculos. Si sientes que caminas con seguridad, puedes dejarlo.
¿El bastón debe llevarse en la mano derecha o izquierda? El bastón debe llevarse en la mano contraria a la pierna que duele o está débil. Si te duele la pierna derecha, usa el bastón en la mano izquierda.
¿No sabes si necesitas bastón, andador o ninguno?
Agenda una evaluación en la Clínica Santa María Fisiomedic de San Juan de Lurigancho. Te haremos una valoración completa de tu equilibrio, tu fuerza muscular y tu forma de caminar, y te recomendaremos el apoyo más adecuado para ti. La mayoría de nuestros pacientes mayores logra caminar con seguridad y confianza, sin depender innecesariamente de un apoyo.
Investigación científica que respalda este artículo
La información que te hemos compartido está basada en estudios médicos actualizados. Si quieres profundizar, aquí tienes las referencias utilizadas:
- Nakano H, et al. Factors Influencing the Use of Walking Aids by Frail Elderly People in Senior Day Care Centers. Healthcare (Basel). 2023 Mar 14;11(6):858. PMID: 36981515
- Sehgal M, Jacobs J, Biggs WS. Mobility Assistive Device Use in Older Adults. American Family Physician. 2021 Jun 15;103(12):737-744. PMID: 34128609
- Kamasaki T, et al. Examination of Factors Associated with Self-Reported Cane Use among Community-Dwelling Older Adults. Annals of Geriatric Medicine and Research. 2025 Mar;29(1):102-110. PMID: 40195845
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- Sakano Y, Murata S, Nakano H. [Physical characteristics of elderly individuals who require walking aids: A two-year longitudinal study]. Nihon Ronen Igakkai Zasshi. 2025;62(2):233-240. PMID: 40582861
Este artículo fue redactado por el Equipo Médico Santa María Fisiomedic con fines educativos. La información aquí presentada no reemplaza una consulta médica presencial. Cada caso es único, por lo que siempre recomendamos acudir a un especialista para un diagnóstico y tratamiento personalizados.
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