
Caídas en adultos mayores: factores de riesgo y cómo la fisioterapia los reduce
agosto 7, 2026
Entrenamiento de equilibrio en mayores de 65: ejercicios con evidencia clínica
agosto 9, 2026
✍️ Escrito por Equipo Médico Santa María Fisiomedic | Tiempo de lectura: 8 min
¿Notas que un familiar mayor camina más lento, arrastra los pies o se tambalea al girar? No es solo una señal de la edad. Puede ser una advertencia de que una caída está cerca. La buena noticia es que el riesgo de caída se puede detectar antes de que ocurra, y la evaluación dinámica de la marcha es la herramienta que lo hace posible. En este artículo te explicamos qué es, cómo funciona y por qué puede marcar la diferencia entre una vida independiente y una lesión que cambia todo.
¿Qué es la evaluación dinámica de la marcha?
La evaluación dinámica de la marcha es un estudio que analiza cómo camina una persona. No es solo ver si camina derecho o si se tambalea. Es una medición precisa, con sensores y tecnología, que registra cada detalle de la forma de caminar: la longitud de los pasos, la velocidad, el balanceo del tronco, el apoyo de los pies y la estabilidad al girar.
Es una prueba indolora y sencilla. El paciente camina sobre una pasarela o cinta equipada con sensores, o se le colocan pequeños marcadores en el cuerpo para registrar sus movimientos en tiempo real. En pocos minutos, el sistema genera un informe detallado que revela si hay patrones de marcha que aumentan el riesgo de caída.
En la Clínica Santa María Fisiomedic, la evaluación dinámica de la marcha se realiza con tecnología de última generación, diseñada para detectar el riesgo de caída antes de que ocurra.
¿Por qué el riesgo de caída se puede detectar antes de que ocurra?
Las caídas no son accidentes que ocurren de repente. Son el resultado de un proceso que se puede ver con anticipación en la forma de caminar. Meses antes de una caída, la marcha empieza a cambiar: los pasos se vuelven más cortos, el balanceo aumenta, la velocidad disminuye, el tiempo de apoyo en una sola pierna se reduce. Son cambios pequeños que a simple vista no se notan, pero que la tecnología puede medir.
Un estudio reciente demostró que el análisis de la marcha con sensores inerciales (IMU) logra una precisión del 85% para identificar a las personas con historial de caídas. Otro estudio con 300 adultos mayores encontró que la inestabilidad de la marcha, el control del ritmo y el aumento del balanceo postural son los principales predictores del riesgo de caída, con una precisión del 77%.
Esto significa que el riesgo de caída no es un destino inevitable. Se puede detectar, medir y, lo más importante, se puede tratar.
¿Qué parámetros mide la evaluación de la marcha para detectar riesgo de caída?
La evaluación dinámica de la marcha mide decenas de parámetros. Los más importantes para detectar el riesgo de caída son:
- Velocidad de la marcha: caminar más lento de lo normal es uno de los predictores más fuertes de caídas futuras.
- Longitud del paso: pasos más cortos indican menor confianza y peor control del equilibrio.
- Tiempo de apoyo monopodal: el tiempo que se apoya en una sola pierna al caminar. Si es muy corto, el equilibrio está comprometido.
- Oscilaciones del tronco: el balanceo del cuerpo al caminar, especialmente de lado a lado, indica inestabilidad.
- Margen de estabilidad: la distancia entre el centro de masa del cuerpo y el límite de la base de apoyo. Un margen pequeño aumenta el riesgo de caída.
- Cambios al realizar doble tarea: cómo afecta al caminar hacer otra cosa al mismo tiempo, como hablar o contar. Si la marcha se deteriora, el riesgo es mayor.
Un estudio con 30 pacientes hospitalizados por caídas encontró que los pacientes con menor capacidad funcional y niveles bajos de albúmina sérica presentaban velocidades de marcha significativamente más lentas (0.5 m/s vs 0.8 m/s), lo que demuestra que la velocidad de la marcha está directamente relacionada con el riesgo de caída.
¿Cómo se realiza la evaluación?
El procedimiento es sencillo, rápido y no invasivo. No requiere preparación especial, y el paciente puede usar su ropa habitual. Estos son los pasos típicos:
- Colocación de sensores: se colocan pequeños marcadores reflectantes en puntos clave del cuerpo (tobillos, rodillas, caderas, tronco) o se utilizan sensores inerciales (IMU) que se sujetan con bandas elásticas.
- Caminata: el paciente camina de forma natural sobre una pasarela instrumentada o una cinta de correr. Se le pide que camine a su ritmo habitual y, en algunos casos, que camine mientras realiza una tarea adicional (como contar hacia atrás).
- Registro de datos: las cámaras infrarrojas o los sensores capturan el movimiento en tres dimensiones, y el software genera un informe detallado con decenas de parámetros.
- Análisis e informe: el fisioterapeuta interpreta los resultados y compara los parámetros del paciente con los valores normales para su edad y sexo. Se identifican los factores de riesgo y se diseñan estrategias de intervención.
La evaluación suele durar entre 20 y 40 minutos. El paciente recibe un informe claro y comprensible, con recomendaciones personalizadas para reducir el riesgo de caída.
Factores de riesgo que la evaluación puede detectar
La evaluación dinámica de la marcha no solo mide cómo camina. También puede detectar los factores subyacentes que aumentan el riesgo de caída:
- Debilidad muscular: especialmente de los músculos de las piernas y el tronco.
- Déficits de equilibrio: que no se notan en reposo pero aparecen al caminar.
- Problemas de propiocepción: la capacidad de saber dónde está el cuerpo sin mirarlo.
- Miedo a caerse: que lleva a restringir el movimiento y empeora el equilibrio.
- Alteraciones cognitivas: que afectan la capacidad de adaptarse a los cambios del terreno.
Un estudio de 2026 demostró que el margen de estabilidad anteroposterior durante la marcha difiere significativamente entre los grupos de riesgo de caída. Los predictores de la estabilidad dinámica incluyen factores fisiológicos, de la marcha y psicológicos (como el miedo a caerse). Propone el margen de estabilidad como un marcador biomecánico clínicamente relevante para la estratificación del riesgo de caída.
¿Qué hacer si la evaluación muestra riesgo de caída?
Si la evaluación detecta que hay riesgo de caída, no hay que alarmarse. El riesgo de caída se puede reducir con un plan personalizado. La terapia física para el adulto mayor es la herramienta más efectiva para mejorar el equilibrio, la fuerza y la confianza al caminar.
Un plan típico incluye:
- Ejercicios de equilibrio: para mejorar la estabilidad al caminar y al estar de pie.
- Entrenamiento de fuerza: para fortalecer los músculos de las piernas y el tronco.
- Reeducación de la marcha: para corregir los patrones anormales detectados en la evaluación.
- Educación sobre seguridad en el hogar: para identificar y eliminar peligros.
- Evaluaciones de seguimiento: para medir el progreso y ajustar el plan.
Un estudio con 84 adultos mayores demostró que las variables derivadas del análisis instrumentado de la marcha muestran asociaciones significativas con la ocurrencia de caídas futuras. La evaluación no solo detecta el riesgo, sino que permite medir la efectividad de las intervenciones.
Recomendaciones para el día a día
Además de la evaluación y el tratamiento profesional, estos consejos pueden ayudar a reducir el riesgo de caída:
- Revisa la iluminación de la casa, especialmente en pasillos y escaleras.
- Elimina alfombras sueltas y asegura los cables eléctricos.
- Usa calzado con suela antideslizante y que se ajuste bien al pie.
- Instala barras de apoyo en el baño y pasamanos en las escaleras.
- Camina con confianza: el miedo a caerse es un factor de riesgo en sí mismo.
- Mantén una buena hidratación y una alimentación equilibrada.
- Revisa los medicamentos con el médico para identificar aquellos que pueden afectar el equilibrio.
Preguntas frecuentes sobre la evaluación dinámica de la marcha
¿Quién debería hacerse una evaluación de la marcha? Cualquier adulto mayor que haya tenido una caída, que tenga miedo de caerse, que camine más lento de lo habitual o que tenga problemas de equilibrio.
¿Duele la evaluación? No, es completamente indolora. Solo caminas mientras los sensores registran tus movimientos.
¿Cuánto dura? Entre 20 y 40 minutos, dependiendo del sistema utilizado.
¿Puedo hacerme la evaluación si tengo una lesión o dolor? Sí, pero es importante informar al fisioterapeuta antes de la evaluación para que adapte el procedimiento.
¿La evaluación predice cuándo ocurrirá una caída? No predice el momento exacto, pero identifica los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que ocurra, lo que permite actuar a tiempo.
¿Un familiar mayor camina más lento o se tambalea?
Agenda una evaluación en la Clínica Santa María Fisiomedic de San Juan de Lurigancho. Te haremos un análisis completo de la marcha para detectar el riesgo de caída antes de que ocurra, y diseñaremos un plan personalizado de fisioterapia para mejorar el equilibrio, la fuerza y la confianza al caminar. La mayoría de nuestros pacientes adultos mayores recupera su estabilidad y reduce significativamente su riesgo de caídas con el tratamiento adecuado.
Investigación científica que respalda este artículo
La información que te hemos compartido está basada en estudios médicos actualizados. Si quieres profundizar, aquí tienes las referencias utilizadas:
- Amirpourabasi A, et al. Using nonlinear dynamic analysis to differentiate fall status in older women. Gait Posture. 2026;124:110032. PMID: 41202477
- Yin L, et al. Gait and balance metrics comparison among different fall risk groups and principal component analysis for fall prediction in older people. Age Ageing. 2025;54(4):afaf076. PMID: 40197782
- Favier Y, et al. Factors Associated with Gait Parameters in Older Adults Hospitalized for Falls: A Cross-Sectional Study. Sage Open Aging. 2025;11:30495334251388560. PMID: 41179266
- Kulkarni A, et al. Multisystem predictors of dynamic gait stability across fall risk in older adults. Exp Gerontol. 2026. PMID: 42235863
- Bauer CM, et al. Prediction of future falls in a community dwelling older adult population using instrumented balance and gait analysis. Z Gerontol Geriatr. 2016;49(3):232-236. PMID: 25862429
Este artículo fue redactado por el Equipo Médico Santa María Fisiomedic con fines educativos. La información aquí presentada no reemplaza una consulta médica presencial. Cada caso es único, por lo que siempre recomendamos acudir a un especialista para un diagnóstico y tratamiento personalizados.
También te puede interesar

Vértigo posicional: cómo la maniobra de reposicionamiento puede resolverlo
¿Te da vueltas el mundo al acostarte? Podría ser vértigo posicional, una condición común pero tratable. La maniobra de reposicionamiento (Epley) puede resolverlo en pocas sesiones. Conoce cómo funciona y recupera el equilibrio sin medicamentos.
Leer más
Bastón, andador o ninguno: cuándo cada apoyo ayuda y cuándo genera dependencia
¿Bastón, andador o ninguno? Elegir el apoyo adecuado puede marcar la diferencia entre caminar con seguridad o depender de él. Descubre cuándo usar cada uno, cómo evitar la dependencia y qué ejercicios fortalecen tus piernas para caminar sin ayuda.
Leer más
Osteoporosis y riesgo de fractura: papel de la fisioterapia en la prevención
¿Osteoporosis y miedo a fracturarte? La fisioterapia puede ayudarte a fortalecer tus huesos, mejorar tu equilibrio y reducir el riesgo de caídas. Con ejercicios seguros y un plan personalizado, puedes mantenerte activo sin miedo. Prevenir fracturas es posible. Empieza hoy.
Leer más

