
Dolor ardiente en pies por noche: causas y opciones de tratamiento
agosto 30, 2026
✍️ Escrito por Equipo Médico Santa María Fisiomedic | Tiempo de lectura: 8 min
¿Sientes dolor en la espalda que empeora al moverte y mejora al reposar? Puede ser artrosis de columna, una condición diferente a la hernia discal. Mientras la hernia es un problema del disco, la artrosis afecta las pequeñas articulaciones de la columna. Ambas causan dolor, pero tienen orígenes y tratamientos distintos. En este artículo te explicamos qué es la espondiloartrosis, cómo diferenciarla de una hernia y qué opciones de tratamiento existen para aliviar el dolor y mejorar tu calidad de vida.
¿Qué es la artrosis de columna o espondiloartrosis?
La artrosis de columna, también llamada espondiloartrosis, es el desgaste del cartílago que recubre las pequeñas articulaciones que conectan una vértebra con otra. Estas articulaciones se llaman «facetarias» y son las que permiten que la columna se mueva y se doble.
Cuando el cartílago se desgasta, los huesos rozan entre sí, lo que provoca dolor, rigidez e inflamación. Con el tiempo, el cuerpo intenta reparar el daño formando pequeños crecimientos óseos llamados osteofitos o «picos de loro», que pueden reducir el espacio por donde pasan los nervios.
La espondiloartrosis es una de las causas más frecuentes de dolor de espalda en adultos mayores, pero también puede aparecer en personas más jóvenes con antecedentes de sobrecarga o lesiones previas. No es lo mismo que la artrosis de cadera o rodilla, aunque comparten el mismo mecanismo de desgaste articular.
Síntomas de la artrosis de columna: ¿cómo se siente?
El síntoma principal de la espondiloartrosis es el dolor en la zona lumbar o cervical, dependiendo de qué parte de la columna esté afectada. Pero no es un dolor cualquiera. Tiene características muy particulares:
- Dolor que empeora con el movimiento: al levantarte, al girarte o al inclinarte hacia atrás.
- Dolor que mejora con el reposo: al sentarte o acostarte, el dolor suele disminuir.
- Rigidez matutina: al despertar, la columna se siente rígida y cuesta moverse. Suele durar menos de 30 minutos.
- Dolor que se irradia: puede extenderse hacia los glúteos, las piernas o los brazos, pero no suele llegar hasta los dedos como en la hernia.
- Chasquidos o crujidos: al mover la columna, se pueden escuchar ruidos articulares.
Estos síntomas suelen aparecer de forma gradual y empeoran con los años. A diferencia de la hernia, el dolor de la artrosis no suele ser agudo ni punzante, sino más bien profundo y molesto.
Diferencias clave entre la artrosis de columna y la hernia discal
Una de las confusiones más comunes es pensar que artrosis y hernia son lo mismo. No lo son. Son dos condiciones diferentes que afectan a estructuras distintas de la columna, aunque pueden coexistir.
La estructura afectada
La artrosis afecta a las articulaciones facetarias (las que conectan las vértebras). La hernia afecta al disco intervertebral (el amortiguador que está entre las vértebras). Son dos piezas diferentes de la misma máquina.
El tipo de dolor
La artrosis produce un dolor profundo, mecánico y que empeora con el movimiento. La hernia suele causar un dolor agudo, punzante y que irradia hacia las piernas o los brazos, siguiendo la ruta del nervio comprimido.
Los síntomas asociados
En la hernia, es frecuente tener hormigueo, adormecimiento o debilidad en la zona que inerva el nervio afectado. En la artrosis, estos síntomas son menos comunes, aunque pueden aparecer si los osteofitos comprimen un nervio.
La evolución
La artrosis es un proceso crónico y progresivo que empeora con la edad. La hernia puede ser aguda (aparecer de repente) y, en muchos casos, el cuerpo puede reabsorber el material herniado con el tiempo.
Entender esta diferencia es clave para elegir el tratamiento adecuado. No es lo mismo tratar una articulación desgastada que un disco comprimido.
¿Cómo se diagnostica la artrosis de columna?
El diagnóstico comienza con una buena historia clínica y un examen físico. El médico te preguntará cómo es el dolor, cuándo aparece y qué lo alivia. Luego, realizará pruebas para confirmar el diagnóstico.
Radiografía (Rx)
Es la prueba más útil para la artrosis. Muestra el espacio entre las vértebras, la presencia de osteofitos y la alineación de la columna. Es rápida, sencilla y muy informativa.
Resonancia magnética (RM)
La RM es más detallada y permite ver tanto los huesos como los discos, los nervios y los ligamentos. Es útil para diferenciar la artrosis de la hernia cuando hay dudas.
Tomografía computarizada (TC)
La TC proporciona imágenes más detalladas de los huesos y es útil para evaluar los osteofitos y las articulaciones facetarias.
Bloqueos diagnósticos
En algunos casos, se inyecta un anestésico local en la articulación facetaria. Si el dolor desaparece, confirma que la artrosis es la culpable.
En la Clínica Santa María Fisiomedic, la evaluación postural y la evaluación dinámica osteomuscular complementan el diagnóstico, ayudando a entender cómo el dolor está afectando tu postura y tu forma de moverte.
Tratamientos para la artrosis de columna
El tratamiento de la espondiloartrosis tiene como objetivo aliviar el dolor, mejorar la movilidad y frenar la progresión del desgaste. La mayoría de los casos se manejan sin cirugía.
Fisioterapia y terapia física
La terapia física integral es el pilar del tratamiento. Incluye ejercicios de fortalecimiento de los músculos de la espalda y el abdomen, que actúan como un corsé natural que protege la columna. También se trabajan ejercicios de estiramiento y movilidad.
Terapia manual ortopédica
La terapia manual ortopédica utiliza técnicas de movilización articular y masaje para aliviar la rigidez y el dolor.
Kinesioterapia
La kinesioterapia utiliza el movimiento terapéutico para restaurar la función y prevenir futuras lesiones.
Reeducación postural global (RPG)
El método RPG es muy útil para corregir la postura y aliviar la carga sobre las articulaciones facetarias.
Bloqueos analgésicos
Los bloqueos analgésicos locales son infiltraciones que se aplican directamente en la articulación facetaria para aliviar el dolor de forma rápida y efectiva.
Punción seca y electropunción
La punción seca y electropunción ayudan a liberar puntos gatillo que contribuyen al dolor.
Medicamentos
Los antiinflamatorios, los relajantes musculares y los analgésicos pueden ayudar a controlar el dolor, pero siempre bajo supervisión médica y por periodos cortos.
Ozonoterapia
La ozonoterapia por infiltración local reduce la inflamación y el dolor en las articulaciones facetarias de forma natural.
En los casos más graves, cuando el dolor no responde a los tratamientos conservadores, se puede valorar la cirugía. Pero la mayoría de las personas con espondiloartrosis mejora con los tratamientos no quirúrgicos.
Recomendaciones para el día a día con artrosis de columna
Además de los tratamientos, estos hábitos pueden ayudarte a reducir el dolor y proteger tu columna:
- Mantén una postura correcta: siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Al levantarte, hazlo con las piernas, no con la espalda.
- Fortalece el abdomen y la espalda: los músculos fuertes protegen la columna. Haz ejercicios específicos para el core.
- Controla tu peso: el exceso de peso sobrecarga las articulaciones de la columna.
- Evita movimientos bruscos: las torsiones y los giros repentinos pueden dañar las articulaciones facetarias.
- Usa calzado cómodo: unos zapatos con buena amortiguación reducen el impacto en la columna.
- Descansa en una cama firme: una cama demasiado blanda no ofrece el soporte adecuado.
La terapia física para el adulto mayor está diseñada para personas con artrosis, adaptando los ejercicios a sus capacidades y limitaciones.
Preguntas frecuentes sobre la artrosis de columna
¿La artrosis de columna puede causar parálisis? No, la artrosis no causa parálisis. Puede comprimir un nervio y causar dolor o debilidad, pero no es lo mismo que una lesión medular.
¿Es lo mismo artrosis que osteoporosis? No. La artrosis es desgaste de las articulaciones, y la osteoporosis es pérdida de masa ósea. Son enfermedades diferentes.
¿Puedo hacer ejercicio con artrosis de columna? Sí, pero debe ser ejercicio moderado y supervisado. La natación, el pilates y los ejercicios de fortalecimiento suave son muy recomendables.
¿La artrosis de columna tiene cura? No tiene cura, pero se puede controlar. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas reduce el dolor y mantiene una buena calidad de vida.
¿Cuándo debo considerar la cirugía? Solo en casos graves, cuando el dolor es incapacitante y no responde a los tratamientos conservadores, o cuando hay compresión nerviosa con pérdida de fuerza.
¿Te duele la espalda y no sabes si es artrosis o hernia?
Agenda una evaluación en la Clínica Santa María Fisiomedic de San Juan de Lurigancho. Te haremos un diagnóstico preciso, incluyendo evaluaciones posturales y funcionales, y diseñaremos un plan de tratamiento personalizado para aliviar tu dolor y mejorar tu movilidad. La mayoría de nuestros pacientes con artrosis de columna logra reducir su dolor y recuperar su calidad de vida sin necesidad de cirugía.
Investigación científica que respalda este artículo
La información que te hemos compartido está basada en estudios médicos actualizados. Si quieres profundizar, aquí tienes las referencias utilizadas:
- Margetis K, Roberts CC, Escobar E. Spinal Osteoarthritis. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2026 Jan–. ID de libro: NBK553190
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Este artículo fue redactado por el Equipo Médico Santa María Fisiomedic con fines educativos. La información aquí presentada no reemplaza una consulta médica presencial. Cada caso es único, por lo que siempre recomendamos acudir a un especialista para un diagnóstico y tratamiento personalizados.
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