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✍️ Escrito por Equipo Médico Santa María Fisiomedic | Tiempo de lectura: 9 min
¿Sientes dolor en la parte interna del codo al agarrar objetos, lanzar una pelota o incluso al estrechar la mano de alguien? Podrías tener epicondilitis medial, conocida como «codo de golfista». No solo afecta a quienes practican este deporte; también es frecuente en trabajadores manuales, tenistas y personas que realizan movimientos repetitivos de muñeca y dedos. A diferencia del codo de tenista (que duele por fuera), este duele por dentro. En este artículo te explicamos cómo diferenciarlo de otras lesiones, qué pruebas confirman el diagnóstico y cuál es el plan de tratamiento más actualizado, desde la fisioterapia hasta las ondas de choque, las infiltraciones de PRP y la cirugía en casos refractarios.
¿Qué es la epicondilitis medial y por qué duele la parte interna del codo?
La epicondilitis medial es una tendinopatía que afecta a los tendones que se insertan en el epicóndilo medial del húmero, la prominencia ósea que se siente en la parte interna del codo. Estos tendones pertenecen a los músculos flexores de la muñeca y los dedos (pronador redondo, flexor radial del carpo, palmar largo, flexor superficial de los dedos y flexor cubital del carpo). Cuando se someten a movimientos repetitivos o sobrecarga, el tendón degenera y se inflama, generando dolor local y a veces irradiado hacia la parte interna del antebrazo.
La causa más frecuente es la sobrecarga laboral o deportiva. En golfistas, el dolor aparece al impactar la pelota o al final del swing. Pero también afecta a trabajadores de la construcción, jardineros, carpinteros, fontaneros y a cualquier persona que realice agarres repetitivos o movimientos de flexión de muñeca contra resistencia. Una revisión sistemática de 2024 sobre la epicondilitis medial analizó sus causas, síntomas y tratamiento, confirmando que los factores ocupacionales y deportivos son los principales desencadenantes(Grzelak, 2024 – DOI: 10.12775/QS.2024.36.56572).
En nuestra clínica, la terapia física integral aborda esta patología con un enfoque escalonado que va desde el control del dolor hasta la readaptación funcional.
Diagnóstico diferencial: no todo dolor interno de codo es epicondilitis
Uno de los pasos más importantes es distinguir la epicondilitis medial de otras causas de dolor en la cara interna del codo. Pueden confundirse con:
- Lesión del ligamento colateral cubital (UCL): el dolor es más profundo y aparece sobre todo en lanzadores (beisbol, béisbol), con inestabilidad valgo.
- Neuropatía del nervio cubital: hormigueo y entumecimiento en los dedos anular y meñique, con signos de atrapamiento en el túnel cubital.
- Síndrome del pronador redondo: atrapamiento del nervio mediano, con dolor en la parte interna del antebrazo y parestesias en los primeros tres dedos.
- Tendinitis del tríceps o bursitis: se localizan en la cara posterior o en la punta del codo, no en la cara interna.
La ecografía es la herramienta diagnóstica de elección. Una revisión narrativa con hallazgos de imagen de 2022 detalló cómo la ecografía (sensibilidad del 95%, especificidad del 92%) permite distinguir la epicondilitis medial de otras patologías, mostrando engrosamiento del tendón, áreas hipoecoicas, calcificaciones o entesopatía, y evaluando el ligamento colateral cubital y el nervio cubital en tiempo real(Konarski et al., 2022 – PMID: 36011187).
En nuestra clínica, realizamos una evaluación traumatológica completa que incluye ecografía musculoesquelética para confirmar el diagnóstico y descartar otras lesiones.
Tratamiento conservador: la base de la recuperación
La mayoría de los pacientes con epicondilitis medial mejoran con tratamiento conservador, sin necesidad de cirugía. El plan debe ser escalonado y supervisado por un profesional.
Fase aguda (primeros 7-14 días)
- Reposo relativo y modificación de la actividad: evitar los gestos que disparan el dolor (agarres fuertes, flexión de muñeca contra resistencia). Se puede usar una férula de muñeca para inm movilizar la articulación y reducir la tensión sobre el tendón.
- Aplicación de hielo: 15-20 minutos cada 3-4 horas, sobre la zona dolorosa.
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): orales o tópicos, bajo supervisión médica, para controlar el dolor y la inflamación.
Fase subaguda y de rehabilitación (semanas 2 a 12)
- Fisioterapia específica: ejercicios excéntricos de flexores de muñeca y pronadores (el estándar de oro), terapia manual para liberar puntos gatillo en los músculos del antebrazo, estiramientos suaves y fortalecimiento progresivo.
- Técnicas de terapia manual: la terapia manual ortopédica y la punción seca pueden ser muy útiles para desactivar los puntos gatillo que a menudo acompañan a la epicondilitis medial.
- Ejercicios en casa: el paciente debe realizar una rutina diaria de estiramientos y ejercicios excéntricos con bandas elásticas o pesas ligeras.
Un estudio con seguimiento a largo plazo (hasta 36 meses) comparó una única infiltración de plasma rico en plaquetas (PRP) frente al tratamiento conservador (fisioterapia y AINEs) en pacientes con epicondilitis crónica refractaria. Los resultados mostraron que el PRP redujo significativamente el dolor y la discapacidad, y ningún paciente del grupo PRP requirió cirugía, frente al 20% en el grupo control(Annaniemi et al., 2022 – PMID: 36614903).
Tratamientos avanzados no quirúrgicos: ondas de choque y PRP
Cuando el dolor persiste a pesar de 2‑3 meses de tratamiento conservador bien hecho, se consideran opciones de segunda línea.
Terapia de ondas de choque (ESWT)
Las ondas de choque aplicadas sobre el tendón afectado estimulan la regeneración, rompen adherencias y reducen el dolor. Una revisión sistemática de 2020 sobre el tratamiento de patologías de miembro superior con ondas de choque incluyó la epicondilitis medial entre las afecciones tratables. Los autores concluyeron que la ESWT es segura y eficaz, con resultados favorables en la reducción del dolor y la mejora funcional(J Clin Med, 2020 – PMCID: PMC7074316).
En nuestra clínica, la terapia de ondas de choque se aplica en 3‑5 sesiones semanales, sin apenas molestias y sin tiempo de inactividad.
Infiltraciones de plasma rico en plaquetas (PRP)
El plasma rico en plaquetas (PRP) se obtiene de la sangre del propio paciente y se infiltra en el tendón dañado bajo control ecográfico. El estudio mencionado de Annaniemi et al. (2022) demostró que una única infiltración de PRP reduce significativamente el dolor y la discapacidad a largo plazo, y disminuye drásticamente la necesidad de cirugía. Es una opción excelente para pacientes con epicondilitis crónica que no han mejorado con fisioterapia y ondas de choque.
Tratamiento quirúrgico: cuándo y cómo se opera
La cirugía se reserva para los casos refractarios, es decir, pacientes que después de 6‑12 meses de tratamiento conservador bien ejecutado (incluyendo PRP u ondas de choque) siguen con dolor que limita su calidad de vida o su actividad laboral/deportiva.
La técnica quirúrgica más utilizada es la desbridación percutánea o artroscópica de la inserción tendinosa degenerada, a menudo asociada a una liberación de los flexores. Una revisión sistemática de 2025 que incluyó 17 estudios y 442 pacientes evaluó las distintas técnicas quirúrgicas para la epicondilitis medial refractaria. Los autores reportaron excelentes resultados globales con una baja tasa de complicaciones (3,1%). Además, destacaron que ni las inyecciones preoperatorias (corticoides o PRP) ni la presencia de neuritis cubital concomitante afectaban significativamente los resultados postoperatorios(Barakat et al., 2025 – PMID: 40131732).
En nuestra clínica, antes de derivar a cirugía, agotamos todas las opciones conservadoras y avanzadas. Si es necesario, coordinamos con traumatólogos especializados en cirugía de la extremidad superior.
Fisioterapia específica para el codo de golfista: ejercicios clave
Un programa de ejercicios es el pilar del tratamiento conservador. Debe ser progresivo, indoloro (o con dolor leve) y supervisado inicialmente por un fisioterapeuta. Estos son los ejercicios más recomendados:
Ejercicios excéntricos de flexores de muñeca
Apoya el antebrazo sobre una mesa con la muñeca fuera del borde, palma hacia arriba. Sostén una mancuerna ligera (1‑2 kg) con la mano afectada. Con la otra mano, ayuda a levantar la pesa (fase concéntrica) y luego baja la pesa lentamente (5 segundos) solo con la mano afectada (fase excéntrica). Realiza 3 series de 10 repeticiones, 2 veces al día.
Estiramiento de flexores
Extiende el brazo afectado con la palma hacia arriba. Con la otra mano, tira suavemente de los dedos hacia atrás hasta sentir un estiramiento en la cara interna del antebrazo. Mantén 30 segundos, repite 3 veces.
Fortalecimiento con banda elástica
Sujeta una banda elástica con la mano afectada y realiza movimientos de flexión de muñeca (llevar la palma hacia el antebrazo) de forma controlada. 3 series de 15 repeticiones.
En nuestra clínica, combinamos estos ejercicios con terapia física deportiva y evaluaciones periódicas con evaluación dinámica osteomuscular para monitorizar la progresión.
Prevención de recaídas: corrección de factores biomecánicos
Muchos pacientes se curan de la epicondilitis medial, pero vuelve porque no se corrigió la causa. Las medidas preventivas incluyen:
- Revisar la técnica deportiva: en golf, un mal grip o un swing inadecuado sobrecargan los flexores. Un profesional puede corregir el gesto.
- Usar herramientas ergonómicas: mangos acolchados, herramientas antivibración, teclados ergonómicos.
- Fortalece la musculatura del antebrazo y el hombro: un manguito rotador débil puede sobrecargar el codo.
- Controlar el volumen de entrenamiento o trabajo: aumentar la carga de forma progresiva, respetando días de descanso.
- Estiramientos diarios, incluso cuando no duele.
Preguntas frecuentes sobre el codo de golfista
¿Puedo seguir entrenando si tengo epicondilitis medial? Sí, pero debes evitar los movimientos que disparan el dolor (agarres fuertes, flexión de muñeca con peso). Puedes mantener ejercicios aeróbicos de bajo impacto y trabajar la musculatura del hombro y el antebrazo sin dolor.
¿Cuánto tarda en curar? Los casos leves mejoran en 4‑6 semanas con tratamiento conservador. Los casos crónicos pueden necesitar 3‑6 meses. Si se requiere PRP o cirugía, los plazos se alargan.
¿Las infiltraciones de corticoides son una buena opción? Alivian rápidamente, pero a largo plazo pueden debilitar el tendón y aumentar el riesgo de rerrotura. Se reservan para brotes agudos muy dolorosos, máximo 1‑2 veces al año.
¿Necesito una resonancia magnética? En la mayoría de los casos, la ecografía es suficiente. La RM se reserva para cuando se sospechan lesiones asociadas (desgarros del ligamento colateral, neuropatías) o en la planificación quirúrgica.
¿El dolor en la parte interna del codo te impide trabajar o practicar deporte?
Agenda tu evaluación en la Clínica Santa María Fisiomedic de San Juan de Lurigancho. Te haremos un diagnóstico preciso (ecografía para confirmar la epicondilitis medial y descartar otras lesiones), diseñaremos un plan de tratamiento escalonado que puede incluir fisioterapia específica, ondas de choque o PRP, y realizaremos seguimiento hasta que recuperes la fuerza y el control sin dolor. La mayoría de nuestros pacientes nota una mejoría significativa en las primeras 4‑6 semanas y evita la cirugía.
Investigación científica que respalda este artículo
- Grzelak A. Medial Epicondylitis: A Systematic Review on Causes, Symptoms and Treatment. Quality in Sport. 2024;36:56572. DOI: 10.12775/QS.2024.36.56572
- Konarski W, et al. Ultrasound in the Differential Diagnosis of Medial Epicondylalgia and Medial Elbow Pain-Imaging Findings and Narrative Literature Review. Healthcare (Basel). 2022;10(8):1529. PMID: 36011187 | DOI: 10.3390/healthcare10081529 | PMCID: PMC9407887
- Extracorporeal Shockwave Therapy Treatment in Upper Limb Diseases: A Systematic Review. J Clin Med. 2020;9(2):453. PMCID: PMC7074316 | DOI: 10.3390/jcm9020453
- Annaniemi JA, et al. Platelet-Rich Plasma Injections Decrease the Need for Any Surgical Procedure for Chronic Epicondylitis versus Conservative Treatment-A Comparative Study with Long-Term Follow-Up. J Clin Med. 2022;12(1):102. PMID: 36614903 | DOI: 10.3390/jcm12010102 | PMCID: PMC9821066
- Barakat A, et al. Systematic review of surgical techniques for medial epicondylitis: evaluating the impact of preoperative injections and concomitant ulnar neuritis on postoperative outcomes. Ann R Coll Surg Engl. 2025;107(7):457-468. PMID: 40131732 | DOI: 10.1308/rcsann.2025.0005 | PMCID: PMC12400455
Este artículo fue redactado por el Equipo Médico Santa María Fisiomedic con fines educativos. La información aquí presentada no reemplaza una consulta médica presencial. Cada caso es único, por lo que siempre recomendamos acudir a un especialista para un diagnóstico y tratamiento personalizados.
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