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✍️ Escrito por Equipo Médico Santa María Fisiomedic | Tiempo de lectura: 8 min
¿Tienes un familiar encamado y te preocupa que le aparezcan úlceras por presión? Estas heridas son una complicación frecuente y dolorosa, pero se pueden prevenir y tratar. La clave está en un protocolo de curación avanzada que combine prevención, cuidados diarios y terapias especializadas. En este artículo te explicamos paso a paso cómo prevenir las úlceras por presión, cómo valorarlas y qué tratamientos avanzados existen para lograr una curación efectiva.
¿Qué son las úlceras por presión y por qué aparecen en pacientes encamados?
Las úlceras por presión, también llamadas escaras o úlceras de decúbito, son lesiones en la piel y los tejidos que aparecen cuando una persona permanece mucho tiempo en la misma posición. La presión constante sobre una zona del cuerpo corta la circulación sanguínea. Sin sangre, el tejido no recibe oxígeno ni nutrientes, y termina muriendo.
En pacientes encamados, las zonas más vulnerables son los talones, los codos, las caderas, la base de la columna y los omóplatos. Son puntos donde el hueso está cerca de la piel y la presión del cuerpo contra la cama es mayor.
Pero la presión no es el único factor. La fricción al moverse, el cizallamiento (cuando la piel se estira mientras el hueso se mueve), la humedad por incontinencia o sudor, y la desnutrición también contribuyen a que aparezcan estas heridas. Los adultos mayores son especialmente vulnerables porque su piel es más frágil y su capacidad de regeneración es menor.
Prevención: la mejor curación
La prevención es la herramienta más poderosa contra las úlceras por presión. Un paciente encamado necesita cuidados constantes que van más allá de cambiar la posición. La evidencia científica ha identificado tres pilares fundamentales para prevenir estas lesiones:
1. Manejo postural y cambios de posición
El cambio de posición es la medida más importante. Un paciente encamado debe cambiar de postura cada 2 horas, incluso durante la noche. No se trata solo de girarlo de un lado a otro, sino de usar técnicas que alivien la presión en los puntos críticos.
- Usa almohadas o cuñas para elevar los talones y evitar que rocen la cama.
- Coloca al paciente en posición de 30 grados lateral, no completamente de costado.
- Evita arrastrarlo al moverlo; usa sábanas deslizantes o pide ayuda.
- Si está en silla de ruedas, los cambios deben ser cada 15-30 minutos.
2. Cuidado de la piel
La piel del paciente encamado necesita higiene e hidratación diarias. Lávala con agua tibia y jabón suave, seca bien las zonas de pliegues y aplica crema hidratante para mantener la elasticidad. Evita la humedad excesiva por incontinencia usando protectores y cambiándolos con frecuencia.
3. Soporte nutricional e hídrico
La nutrición es un pilar fundamental que muchas veces se pasa por alto. Una dieta rica en proteínas, con suficiente vitamina C, zinc y arginina, ayuda a mantener la piel resistente y a reparar el tejido dañado. La deshidratación también aumenta el riesgo de úlceras, por lo que hay que asegurar una ingesta adecuada de líquidos.
La evidencia muestra que los suplementos nutricionales enriquecidos con proteínas y antioxidantes pueden reducir la incidencia de úlceras por presión y mejorar la cicatrización. En nuestra clínica, la terapia física para el adulto mayor incluye educación para cuidadores sobre prevención y cuidados diarios.
Valoración y clasificación de la úlcera
Cuando ya ha aparecido una úlcera, lo primero es valorarla. No todas las úlceras son iguales ni requieren el mismo tratamiento. Se clasifican en cuatro grados según su profundidad:
- Grado 1: Enrojecimiento de la piel que no desaparece al cambiar de posición. La piel está intacta.
- Grado 2: Pérdida parcial de la piel. Aparece una ampolla o una herida superficial.
- Grado 3: Pérdida total del grosor de la piel. Se ve el tejido graso subyacente, pero no el hueso ni el músculo.
- Grado 4: Pérdida total del grosor de la piel con exposición del hueso, el tendón o el músculo. Es la forma más grave.
Además del grado, hay que evaluar el estado general del paciente: su nutrición, su movilidad, si tiene infección, si hay dolor. Esta valoración integral es la base para diseñar un protocolo de curación personalizado.
En la Clínica Santa María Fisiomedic, realizamos una evaluación postural y una evaluación dinámica osteomuscular para detectar factores de riesgo y diseñar un plan de prevención y tratamiento adecuado.
Protocolo de curación avanzada: paso a paso
El tratamiento de una úlcera por presión requiere un enfoque estructurado. La guía de práctica clínica de la Wound Healing Society (actualizada en 2023) recomienda un protocolo que aborda varios aspectos:
1. Preparación del lecho de la herida
El lecho de la herida debe estar limpio y libre de tejido muerto para que pueda cicatrizar. Esto implica:
- Limpieza: con solución salina o limpiadores específicos.
- Desbridamiento: eliminación del tejido necrótico o infectado. Puede ser quirúrgico, enzimático o autolítico.
- Control de la infección: si hay signos de infección, se pueden usar apósitos antimicrobianos o antibióticos tópicos.
2. Elección del apósito adecuado
Existen muchos tipos de apósitos: hidrocoloides, espumas, alginatos, hidrogeles. La elección depende del grado de la úlcera, la cantidad de exudado y la presencia de infección. El apósito debe mantener un ambiente húmedo, proteger la herida y permitir el intercambio de gases.
3. Descarga de presión
Una úlcera no cicatriza si la zona sigue sometida a presión. Es fundamental usar superficies de apoyo especiales (colchones antiescaras, cojines de gel o aire) y evitar apoyar el peso sobre la úlcera.
4. Control del dolor
Las úlceras por presión pueden ser muy dolorosas. El manejo del dolor es parte del protocolo y puede incluir analgésicos, cambios de apósito suaves y técnicas de relajación.
5. Seguimiento y reevaluación
La úlcera debe evaluarse periódicamente para ver si está evolucionando bien. Si no mejora en 2-4 semanas, hay que replantear el tratamiento.
La terapia física integral y la terapia manual ortopédica complementan el protocolo, mejorando la circulación y la movilidad de la zona afectada.
Terapias avanzadas: ozonoterapia, PRP y presión negativa
Cuando la úlcera no responde al tratamiento convencional, existen terapias avanzadas que pueden acelerar la cicatrización.
Ozonoterapia
La ozonoterapia es una de las herramientas más eficaces para úlceras por presión. El ozono elimina bacterias, mejora la circulación y estimula la regeneración de la piel. Se puede aplicar de forma tópica en bolsa, con aceite ozonizado o mediante infiltración local. La ozonoterapia por infiltración local es especialmente útil en úlceras profundas.
Plasma rico en plaquetas (PRP)
El plasma rico en plaquetas (PRP) se obtiene de la propia sangre del paciente y contiene factores de crecimiento que estimulan la reparación de los tejidos. Un metaanálisis de 9 ensayos clínicos demostró que el PRP mejora significativamente la tasa de curación de las úlceras por presión y reduce el área de la úlcera.
Terapia de presión negativa
La terapia de presión negativa (NPWT) es una técnica que aplica una succión controlada sobre la herida para eliminar el exceso de líquido, reducir el edema y estimular la formación de tejido nuevo. Se usa en úlceras profundas o con mucho exudado. La combinación de PRP con presión negativa ha demostrado mejorar significativamente los resultados en úlceras por presión.
En nuestra clínica, el tratamiento con ozono para curación de heridas y el PRP son dos de las terapias más utilizadas para úlceras que no cicatrizan.
Nutrición y cuidados de la piel: pilares de la recuperación
La nutrición es un pilar fundamental tanto para prevenir como para tratar las úlceras por presión. La evidencia científica ha demostrado que las fórmulas enriquecidas con proteínas, arginina, zinc y antioxidantes mejoran la cicatrización y reducen la incidencia de nuevas úlceras.
Además de la proteína, la vitamina C es esencial para la formación de colágeno, y el zinc para la reparación del tejido. Una dieta equilibrada, adaptada a las necesidades del paciente, puede marcar una gran diferencia en el proceso de curación.
El cuidado de la piel también es clave. Hay que revisar la piel del paciente a diario, buscar zonas enrojecidas o lesiones incipientes, mantener la piel limpia y seca, e hidratarla para evitar la sequedad y las grietas. La evaluación dinámica de la marcha puede ayudar a detectar problemas de movilidad que aumentan el riesgo de úlceras.
El papel del cuidador en la prevención y curación
El cuidador es el pilar fundamental en la prevención y el tratamiento de las úlceras por presión. Su labor diaria marca la diferencia entre un paciente que se recupera y uno que empeora. Estas son las tareas clave del cuidador:
- Cambios de posición: cada 2 horas, incluso de noche.
- Higiene diaria: lavar la piel con agua tibia y jabón suave, secar bien y aplicar crema hidratante.
- Revisión de la piel: buscar enrojecimiento, ampollas o lesiones incipientes.
- Alimentación e hidratación: asegurar que el paciente coma bien y beba suficiente agua.
- Uso de superficies de apoyo: colchones antiescaras, cojines y taloneras.
- Comunicación con el equipo médico: informar de cualquier cambio en la piel o en el estado general del paciente.
El cuidador también necesita apoyo emocional y formación. En nuestra clínica, ofrecemos educación a las familias sobre cómo prevenir y manejar las úlceras por presión, y cuándo deben buscar ayuda profesional.
Preguntas frecuentes sobre úlceras por presión
¿Cada cuánto tiempo debo cambiar de posición a un paciente encamado? Cada 2 horas durante el día y también durante la noche. Si está en silla de ruedas, cada 15-30 minutos.
¿Qué debo hacer si veo una zona enrojecida que no desaparece? Ese es el primer signo de una úlcera por presión. Consulta a un especialista lo antes posible para evitar que empeore.
¿La ozonoterapia es efectiva para úlceras por presión? Sí, la evidencia muestra que la ozonoterapia acelera la cicatrización, elimina bacterias y mejora la circulación. Es especialmente útil en úlceras que no responden a los tratamientos convencionales.
¿El PRP duele? La aplicación puede causar una leve molestia, similar a una picadura. En general, es bien tolerado.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse una úlcera por presión? Depende del grado y del estado general del paciente. Una úlcera de grado 1 o 2 puede curarse en semanas; una de grado 3 o 4 puede tardar meses. La constancia en el tratamiento es clave.
¿Se puede prevenir una úlcera por presión? Sí, con cambios posturales frecuentes, cuidado de la piel, nutrición adecuada y uso de superficies de apoyo. La prevención es la mejor herramienta.
¿Tu familiar encamado tiene una úlcera que no cicatriza?
Agenda una evaluación en la Clínica Santa María Fisiomedic de San Juan de Lurigancho. Te haremos una valoración completa de la úlcera y del estado general del paciente, y diseñaremos un protocolo de curación avanzada personalizado que combine prevención, cuidados diarios y terapias especializadas como ozonoterapia o PRP. La mayoría de nuestros pacientes con úlceras por presión logra cerrar sus heridas y mejorar su calidad de vida.
Investigación científica que respalda este artículo
La información que te hemos compartido está basada en estudios médicos actualizados. Si quieres profundizar, aquí tienes las referencias utilizadas:
- Meng L, Banharak S, Sommana C, et al. Prevention and Care of Pressure Ulcers in Long-Term Bedridden Adult and Older Adult Patients in the Community: A Systematic Review. Therapeutics and Clinical Risk Management. 2026;22:592581. DOI: 10.2147/TCRM.S592581
- Gould LJ, Alderden J, Aslam R, et al. WHS guidelines for the treatment of pressure ulcers—2023 update. Wound Repair and Regeneration. 2024 Jan-Feb;32(1):6-33. PMID: 37970711
- Hu Z, Xv H, Feng A, Wang S, Han X. Efficacy and Safety of Platelet-Rich Plasma for Pressure Ulcers: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. International Journal of Lower Extremity Wounds. 2024 Jan 18;25(1):45-54. PMID: 38239009
- Fitzpatrick E, Holland OJ, Vanderlelie JJ. Ozone therapy for the treatment of chronic wounds: A systematic review. International Wound Journal. 2018 Aug;15(4):633-644. PMID: 29536625
- Langer G, Wan CS, Fink A, Schwingshackl L, Schoberer D. Nutritional interventions for preventing and treating pressure ulcers. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2024 Feb 12;2(2):CD003216. PMID: 38345088
Este artículo fue redactado por el Equipo Médico Santa María Fisiomedic con fines educativos. La información aquí presentada no reemplaza una consulta médica presencial. Cada caso es único, por lo que siempre recomendamos acudir a un especialista para un diagnóstico y tratamiento personalizados.
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